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8/1/18

Las personas que están en forma liberan más moléculas que queman grasa durante el ejercicio [8-1-18]


Las personas que están en forma liberan más moléculas que queman grasa durante el ejercicio

Un estudio halla que los corredores de maratón producen más de estas moléculas que los que hacen ejercicio moderado

Un nuevo estudio ofrece pistas tentadoras sobre cómo el ejercicio ayuda a prevenir enfermedades del corazón y otros males: Las personas en forma tienen más moléculas que queman grasas en la sangre que las personas que tienen una menor condición física después del ejercicio.

Y los que están en mejor condición física son aún más eficientes, a nivel bioquímico, para producir estas moléculas que descomponen y queman las grasas y los azúcares, señala el estudio.

Tener una mejor comprensión de estas moléculas quemadoras grasa, llamadas metabolitos, no sólo podría aumentar el rendimiento atlético, sino que ayudaría a prevenir o tratar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón al corregir las deficiencias de metabolitos, apuntaron los investigadores.

El estudio, al parecer el primero de su tipo, analiza cómo el ejercicio regular, es decir la aptitud física, altera el metabolismo hasta el nivel de cambios químicos en la sangre.

"Cada actividad metabólica en el cuerpo resulta en la producción de metabolitos [para quemar grasa]", dijo el autor principal del estudio, el Dr. Robert Gerszten, director de investigación clínica y traslacional del Centro del Corazón del Hospital General de Massachusetts. "Una muestra de sangre contiene cientos de estos metabolitos y puede ofrecer una instantánea del estado de salud de cualquier individuo".

Los estudios anteriores habían investigado los cambios en los metabolitos generados por el ejercicio, pero los investigadores se limitaron a ver unas cuantas moléculas a la vez en laboratorios de los hospitales.

Pero en el nuevo estudio, una técnica desarrollada por el Centro del Corazón del Hospital General de Massachusetts en colaboración con el MIT y Harvard permitió a los investigadores ver el espectro completo de las moléculas quemadoras de grasa en acción. Utilizaron la espectrometría de masas, que analiza las muestras de sangre en detalle, para conseguir una "instantánea química" de los efectos metabólicos del ejercicio.

Para seguir la pista de las moléculas quemadoras de grasa, los investigadores tomaron muestras de sangre de los participantes sanos antes, justo después, y después de una prueba de esfuerzo que tenía unos 10 minutos de duración. Luego midieron los niveles en sangre de 200 metabolitos diferentes, que son liberados en la sangre en cantidades muy reducidas.

El ejercicio resultó en cambios en los niveles de más de 20 metabolitos que estaban implicados en el metabolismo del azúcar, las grasas, los aminoácidos, junto con el uso de ATP, la principal fuente de energía celular, según el estudio.

Después de correr en una caminadora por 10 minutos, las personas que estaban relativamente en mejores condiciones físicas experimentaron un aumento de 98 por ciento en la descomposición de la grasa almacenada, el azúcar y los aminoácidos, mientras que los que estaban en más baja forma sólo tuvieron un aumento del 48 por ciento.

Los que estaban en excelente condición física, lograron la mayor diferencia. En las muestras de sangre que se tomaron a 25 personas antes y después de que corrieron el Maratón de Boston 2006 se encontró un incremento de 1,128 por ciento en algunos metabolitos claves.

Se desconoce si el entrenamiento aumenta la capacidad de la gente para quemar grasa de manera más eficiente, o si las personas que tienen una mejor condición física son genéticamente capaces de quemar grasas con más eficiencia, aunque lo más probable es que sea una combinación de ambos, señaló Gerszten.

Los investigadores también encontraron que el ejercicio mejoraba los niveles de niacinamida, un derivado vitamínico que mejora la liberación de insulina.

Para investigar qué mecanismos biológicos podrían tener lugar, los investigadores aplicaron diferentes combinaciones de metabolitos a las células musculares en laboratorio. Encontraron que una combinación de cinco moléculas parecía aumentar cuando el ejercicio incrementaba la expresión del "Nur77", un gen que de acuerdo con las investigaciones realizadas está implicado en la regulación de los niveles de azúcar en la sangre y del metabolismo de los lípidos. La producción del gen nur77 también aumentó cinco veces en los músculos de ratones que se ejercitaron por 30 minutos, de acuerdo con el estudio.

El gen y los metabolitos asociados apuntan a nuevos tratamientos para el síndrome metabólico, un precursor de la diabetes, señalaron los investigadores.

Muchas investigaciones han demostrado que el ejercicio es bueno para la salud, ya que reduce el riesgo de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2, y prolonga la vida, dijo Emmanuel Skordalakes, profesor asistente en el Programa de Regulación y Expresión Genética del Instituto Wistar en Filadelfia.

Pero los investigadores siguen tratando de comprender las razones biológicas que explican por qué el ejercicio es bueno. Estudios como éste proporcionan "pruebas emergentes que empiezan a explicar algunos de los procesos biológicos y las vías que se regulan durante el ejercicio y que tienen un efecto beneficioso para nosotros", dijo Skordalakes.

Aún así, se necesitan más investigaciones antes de que este estudio tenga una aplicación práctica en el desempeño humano o en las enfermedades, destacó Skordalakes.

"No podemos simplemente producir estos metabolitos y engullirlos", señaló Skordalakes. "No es tan timple como esto. Son vías muy complejas y esto se tiene que hacer con mucho cuidado".

28/11/17

El ejercicio ayuda a las personas con enfermedad de Parkinson [28-11-17]


El ejercicio ayuda a las personas con enfermedad de Parkinson

Un estudio encuentra que mientras antes se inicie la actividad física regular, mejor


Los pacientes de enfermedad de Parkinson que comienzan a hacer ejercicio con regularidad más pronto muestran un declive mucho más lento en la calidad de vida que los que comienzan a hacer ejercicio más tarde, encuentra un estudio reciente.

Investigadores de la National Parkinson Foundation (NPF) observaron información sobre casi 3,000 pacientes. Más de 1,300 reportaron hacer poco ejercicio regular antes de participar en el estudio.

Durante dos años, 500 de los pacientes inactivos comenzaron a hacer más de 2.5 horas de ejercicio a la semana. Los investigadores compararon a los pacientes que hicieron ejercicio con regularidad durante los dos años completos con personas que eran inactivas al inicio del estudio, pero que luego comenzaron una rutina de ejercicio regular.

El estudio no anotó los tipos de ejercicio, solo el tiempo total durante el cual se ejercitaban.

Tras dos años, las puntuaciones en un cuestionario que medía el impacto del Parkinson sobre la vida diaria en varias áreas (como el estado de ánimo, el movimiento y las interacciones sociales) empeoraron en 1.4 puntos entre los que comenzaron a hacer ejercicio antes, y en 3.2 puntos entre los que comenzaron a hacer ejercicio más tarde.

Es diferencia de casi dos puntos podría ser suficiente para hacer que las actividades cotidianas fueran más trabajosas, según los autores del estudio.

Los hallazgos fueron presentados el 17 de junio en el Congreso Internacional sobre la Enfermedad de Parkinson y los Trastornos del Movimiento, en San Diego. Los hallazgos presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

"Este estudio pone en claro que todo el que tiene enfermedad de Parkinson debe hacer ejercicio. Los pacientes sufren cuando retrasan el inicio de su ejercicio, y no importa lo que hagan, se benefician de ponerse de pie y moverse", aseguró en un comunicado de prensa de la NPF el Dr. Michael Okun, director médico nacional de la fundación.
 

13/11/17

Beber y evitar ejercicio en horas de más sol para prevenir daños por el calor [13-11-17]


Beber y evitar ejercicio en horas de más sol para prevenir daños por el calor
 Beber agua o líquidos con frecuencia, reducir la actividad física en las horas de mayor calor y consultar al médico ante síntomas que se prolonguen más de una hora son algunas de las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para prevenir los daños derivados de las altas temperaturas.

Sanidad ha activado hoy el Plan Nacional de Acciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas, que permanecerá activado hasta el próximo 15 de septiembre y que, por primera vez, podrá ampliarse en un mes más, si se prolonga el calor.

Su objetivo es prevenir y reducir los efectos negativos que el calor puede tener sobre la salud de los ciudadanos, especialmente de los grupos de riesgo o más vulnerables, como ancianos, niños y enfermos crónicos, así como en las personas que trabajan o realizan esfuerzos al aire libre.

Para minimizar los daños que estas personas pueden sufrir, el Ministerio ha publicado el decálogo "Disfruta este verano con salud" que contiene recomendaciones generales.

Beber agua o líquidos con frecuencia aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que se realice, no abusar de bebidas con cafeína, alcohol o grandes cantidades de azúcar y prestar especial atención a bebés y niños, mayores y pacientes con enfermedades que puedan agravarse con el calor y la deshidratación, como las cardíacas son algunas de las recomendaciones.

Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, refrescarse de vez en cuando, reducir la actividad física y evitar practicar deportes al aire libre en las horas más calurosas (de 12.00 a 17.00) o usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar son otros de los consejos.

Además, no dejar nunca a nadie en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos), consultar al médico ante síntomas que se prolonguen más de una hora, mantener las medicinas en un lugar fresco y hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).

Los ciudadanos pueden suscribirse a través de la web del Ministerio para recibir en su correo electrónico y en su móvil las predicciones de las temperaturas.

30/10/17

Correr acompañado puede ser mejor para su cerebro [30-10-17]


Correr acompañado puede ser mejor para su cerebro

Trotar con otros estimula la generación de células cerebrales.

Para muchas personas correr a solas puede ser una excelente forma de relajarse tras un duro día de trabajo. Sin embargo, un reciente estudio publicado por "Nature Neuroscience" estaría demostrando que eso no sería tan beneficioso como se piensa.

De acuerdo a Elizabeth Gould, profesora de psicología de la Universidad de Princeton y co-autora del estudio, "cuando se hace acompañado o en grupo, correr estimula la neurogénesis. Sin embargo, cuando se corre en un aislamiento social, estos efectos positivos se suprimen".

"Nuestros resultados son evidencia de que la interacción social puede proteger al cuerpo y al cerebro de experiencias estresantes", dice Gould.

Lo que hizo el equipo de investigación fue comparar el nivel de células cerebrales en ratas sedentarias y ratas que corrían en una rueda de ejercicio, tanto solas como en grupo.

Tal como se esperaba, las ratas activas experimentaban un crecimiento de células cerebrales mayor a las sedentarias. Pero lo que sí causó la sorpresa de los científicos fue verificar que las ratas en aislamiento tenían menor crecimiento neuronal, comparadas tanto con las "sociales deportivas" como con las sedentarias.

De acuerdo al estudio este efecto está directamente relacionado con el rol de las hormonas de estrés que se secretan durante el ejercicio.

Los cientificos se basaron en investigaciones anteriores que demostraron que estas hormonas afectan las funciones cerebrales disminuyendo la neurogénisis y promoviendo la perdida de memoria. Asimismo, otras publicaciones concluyeron que a pesar de que el ejercicio aumenta la presión sanguínea del cerebro, una actividad física extenuante eleva el nivel de hormonas de estrés tanto en humanos como en animales.

Beneficios de la interacción social

A pesar de que este reciente estudio aporta nueva información en el área del ejercicio y el entorno social, la profesora Gould admite que los resultados en las ratas no necesariamente se aplicarían para los humanos.

"Para la mayoría de las especies, la interacción social es muy natural", dice, pero la diferencia está en que las ratas experimentarían un mucho mayor estrés que los humanos ante el aislamiento. Por otra parte las ratas serían una especie altamente motivada con el correr mientras que los humanos no.

Los autores destacan, sin embargo, el importante rol que cumple el contexto social en determinar cómo las funciones físicas básicas afectan al cerebro y al cuerpo en general.

"El tema general dentro de nuestro estudio –que la interacción social, o la falta de ésta, pueden alterar la sensación de estrés- está bien fundado en investigaciones con humanos", afirma Alexis Stranahan, integrante del equipo.

"El aspecto nuevo que aportan nuestros datos es que el apoyo social no sólo acelera la recuperación que sigue a un evento negativo, sino que facilita los aspectos benéficos de un evento positivo" explica en investigador.

25/9/17

No sólo el deporte es ejercicio

No sólo el deporte es ejercicio
No sólo el deporte es ejercicio


  • Un estudio demuestra que cualquier tipo de actividad física es efectiva para prevenir las enfermedades cardiovasculares
  • Una de cada 12 muertes podrían prevenirse incorporando a la rutina hábitos como ir andando al trabajo

elmundo.es.-CRISTINA G. LUCIO

Cuando se habla de los beneficios del ejercicio, a menudo la conversación se centra en el deporte. Suelen remarcarse las bondades de acudir a menudo al gimnasio, de salir a correr o de jugar en equipo, pero, en realidad, hay muchas otras formas de mantenerse físicamente activo y que esto tenga una repercusión positiva para la salud.

Lo demuestra esta semana un estudio con más de 130.000 personas de 17 países que remarca que cualquier tipo de actividad física -sea recreativa o forme parte de la rutina laboral o de transporte- es útil para mantener alejadas las enfermedades cardiovasculares y reducir el riesgo de muerte.

Caminar hasta el trabajo, tener un empleo con exigencias físicas o incluso realizar las tareas del hogar es una buena herramienta preventiva si con esas actividades se cumplen las recomendaciones de realizar 150 minutos semanales de ejercicio (por ejemplo, 30 minutos de actividad física diaria durante cinco días a la semana).

Según los datos del trabajo, siguiendo estas recomendaciones de ejercicio moderado se reduce el riesgo de muerte en un 28% y las posibilidades de sufrir un problema del corazón en un 20%. Pero si la actividad es más exigente (por ejemplo más de 750 minutos semanales de caminata a buen ritmo), el riesgo de muerte se reduce un 15% más, un porcentaje que se eleva un 12% adicional en el caso de las enfermedades cardiovasculares.

Si se cumplieran las recomendaciones más básicas, comentan en las páginas de The Lancet los autores de esta investigación, podrían prevenirse el 8% de las muertes [1 de cada 12] y el 4,6% de las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, las últimas estimaciones señalan que casi un cuarto de la población no incluye el ejercicio en sus rutinas.

La investigación muestra que "incluso una actividad física baja proporciona beneficios, que se incrementan a medida que aumenta el ejercicio", señalan los científicos, liderados por Scott Lear, de la Universidad Simon Fraser de Vancouver (Canadá), en la revista, donde subrayan en varias ocasiones que el ejercicio es una herramienta muy barata y efectiva para la prevención en salud y que lo ideal es incluirlo en los hábitos de la vida diaria.

"Los resultados de nuestro estudio proporcionan una robusta evidencia que apoya las intervenciones de salud pública dirigidas a incrementar todas las formas de actividad física en países con diferentes circunstancias socioeconómicas", añaden.


Detalles del trabajo

El equipo de Lear decidió poner en marcha la investigación tras comprobar que la mayoría de estudios sobre los beneficios del ejercicio para la salud se habían realizado en países del primer mundo, donde suele practicarse como actividad lúdica y recreativa. Para evaluar también el impacto de la actividad física en otras naciones con distintas situaciones socioeconómicas, decidieron analizar el caso de más de 130.000 individuos de Canadá, Suecia, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Polonia, Turquía, Malasia, Sudáfrica, China, Colombia, Irán, Bangladesh, la India, Pakistán y Zimbabue.

A través de cuestionarios, midieron los niveles -y el tipo- de actividad física que practicaban los participantes y, entre otros factores, analizaron su evolución a lo largo de siete años.

En los países desarrollados, era más común que el ejercicio formara parte de las actividades de ocio. Pero en todas las naciones la forma más frecuente de actividad física era su utilización como medio de transporte o como parte de su vida laboral.

"Nuestro estudio observó que un nivel elevado de actividad física sólo era posible en la gente que incluía el ejercicio como forma de transporte, como parte de su trabajo o a través de las labores domésticas", ha señalado Lear en un comunicado. Con estos datos en la mano, ha reivindicado la necesidad de construir una vida en la que la actividad tenga cabida en distintas facetas, no sólo como tiempo de ocio.

Aunque reconocen que su trabajo tiene limitaciones, como el hecho de que los niveles de actividad física se hayan recogido a través de cuestionarios -donde se tiende a realizar una sobreestimación-, también subrayan que el volumen y la disparidad de contextos analizados da fortaleza a sus datos.

En un comentario que acompaña al estudio en The Lancet, los especialistas en Salud Pública Shifalika Goenka e I-Min Lee señalan que lo fundamental de este estudio es que indica que "todas las formas de actividad física son igualmente efectivas".

En ese sentido, recuerdan que crear entornos donde la actividad física sea accesible y segura debería ser "imperativo", sobre todo en los países más pobres, donde la rápida urbanización, el crecimiento de la población y el aumento del transporte motorizado suponen un desafío considerable.

22/10/16

El ejercicio podría ayudar a las personas que ya tienen pérdida de la memoria

El ejercicio podría ayudar a las personas que ya tienen pérdida de la memoria

Pero los efectos solo duraron el tiempo que continuó la actividad, encontró un estudio

healthfinder.gov

Las personas mayores que tienen problemas de la memoria y del pensamiento podrían obtener un ligero beneficio a partir del ejercicio, sugiere un nuevo estudio.

Las personas que hicieron ejercicio mostraron cierta mejora en una prueba de las habilidades de pensamiento y memoria, en comparación con las que no hicieron ejercicio, encontraron los investigadores canadienses.

"Hallamos que hacer ejercicio aeróbico de intensidad moderada, como caminar a un paso vivo, tres veces por semana mejoró significativamente la función cognitiva en los adultos mayores con problemas de la función cognitiva debido a una enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos pequeños en el cerebro", señaló la investigadora líder, Teresa Liu-Ambrose, profesora asociada de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver.

Las personas del estudio tenían un declive mental provocado por el estrechamiento de los vasos sanguíneos en el cerebro, la segunda causa más común de demencia tras la enfermedad de Alzheimer, comentó Liu-Ambrose.

Aunque la mejora en la función mental fue modesta, fue similar a la vista en estudios que evaluaban fármacos para las personas con el mismo problema, dijo Liu-Ambrose. "Pero la diferencia fue menor que la que se considera como la diferencia clínicamente importante mínima", dijo.

"Aunque se necesitan estudios futuros para replicar y confirmar nuestros hallazgos, dados los beneficios bien establecidos del ejercicio, así como el hecho de que hay pocas opciones de tratamiento disponibles para las personas con esta afección, el ejercicio aeróbico parece ser una opción de tratamiento razonable con unos efectos secundarios y un costo mínimos", añadió.

Para el estudio, Liu-Ambrose y sus colaboradores trabajaron con 70 personas con una edad promedio de 74 años que tenían problemas "leves" de pensamiento y memoria.

La mitad de los participantes hicieron clases de ejercicio de una hora tres veces por semana durante seis meses. La otra mitad recibió información sobre el declive mental y una dieta saludable, pero no información sobre la actividad física.

Se evaluó a los participantes al inicio y al final del estudio, y una vez más seis meses después. Las pruebas evaluaron has habilidades generales de pensamiento, las habilidades de función ejecutiva (como la planificación y la organización) y qué tan bien podían manejar las actividades cotidianas. En una prueba de 11 puntos, los participantes del estudio que hicieron ejercicio mejoraron casi 2 puntos, encontró el estudio.

Pero seis meses tras dejar el ejercicio, sus puntuaciones no eran distintas que las de los que no hicieron ejercicio. Y no hubo una diferencia entre los grupos en las pruebas de la función ejecutiva o las actividades cotidianas, añadieron los investigadores.

El ejercicio tuvo otros beneficios, encontraron. Las personas que hacían ejercicio tenían una presión arterial más baja, y también les fue mejor en una prueba sobre la distancia que podían caminar en seis minutos, que mide la salud cardiaca general. Reducir la presión arterial también podría ayudar a evitar el declive mental, porque la hipertensión es un factor de riesgo del deterioro mental, apuntaron los investigadores.

La Dra. Alexandra Foubert-Samier trabaja en el Instituto de Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad de Burdeos, en Francia. Destacó que "este estudio encontró algunos resultados interesantes sobre la práctica de actividades físicas contra el declive cognitivo, pero estudios futuros deben confirmarlo. Hay que tener cuidado con el alcance de estudios como este, aunque es alentador.

Es posible que las actividades físicas protejan del declive mental, pero se necesitan otros estudios para probarlo", dijo Foubert-Samier, coautora de un editorial que acompañó al estudio.

"De cualquier forma, la actividad física es buena para la salud, sobre todo para proteger de los factores de riesgo cardiovasculares", señaló.

15/10/16

¿Estamos aprovechando el ejercicio para aliviar el dolor? No lo suficiente [15-10-16]


¿Estamos aprovechando el ejercicio para aliviar el dolor? No lo suficiente

Una encuesta encuentra que a pocas personas que sufren dolor de cuello y espalda se les receta actividad física

Aunque el ejercicio apropiado puede ayudar a las personas a gestionar y aliviar el dolor crónico de cuello y espalda, un estudio reciente muestra que los profesionales de salud tal vez no lo estén recetando tan frecuentemente como deberían.

A menos de la mitad de casi 700 personas encuestadas (todas habían consultado a un médico, quiropráctico o fisioterapeuta en el año anterior por dolor crónico de espalda o cuello) se le había recetado ejercicio, encontró el estudio.

Los resultados, basados en una encuesta telefónica llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, mostraron que los que recibieron indicaciones para hacer ejercicio tenían casi el doble de probabilidades de haberlas recibido de un fisioterapeuta que de un médico o quiropráctico. Sin embargo, casi la tercera parte de los pacientes de los fisioterapeutas no recibieron una indicación de ejercicio.

Aunque la mayoría de los encuestados afirmaron haber consultado a un médico, los médicos recetaron ejercicio a apenas el catorce por ciento de ellos. Sin embargo, algunas personas fueron referidas por sus médicos a sus fisioterapeutas, quienes al final recetaron ejercicio, según la encuesta.

Las mujeres, las personas con un mayor nivel de educación, y los que recibieron compensación del trabajador fueron más propensos a haber recibido indicaciones de ejercicio, encontró la encuesta.

"Considerando la evidencia actual sobre la eficacia del ejercicio, estos hallazgos demuestran que el ejercicio se está subutilizando como tratamiento para el dolor crónico de espalda y cuello", escribieron los autores.

Los hallazgos aparecen en la edición de febrero de la revista Arthritis Care & Research.

Los autores sugirieron que estudios futuros evalúen las barreras que impiden que se recete ejercicio.

12/10/16

6 ejercicios que mejoran su salud mental

6 ejercicios que mejoran su salud mental

Las personas se sienten motivadas a hacer ejercicio regularmente porque tienen más energía durante todo el día y la memoria se agudiza. ¿Qué ejercicios debería incorporar a su rutina para mejorar su salud mental?

vanguardia.com.mx

El ejercicio no sólo es fantástico para el cuerpo sino que también es una manera eficaz de mejorar la salud mental. El ejercicio realizado regularmente tiene un impacto significativo sobre la ansiedad, el estrés y la depresión. Además, no sólo se sentirá con mejor ánimo sino que también dormirá mucho mejor.

Independientemente de la edad que tenga, el ejercicio puede tener un efecto positivo en su vida. Por otra parte, no tiene que ir al gimnasio religiosamente para sentir los efectos del ejercicio regular.

Una cantidad moderada de ejercicio regular puede servir de herramienta para estar en forma sintiéndose fantásticamente bien. Hasta puede crear un régimen de actividad física para toda la familia.

Las personas se sienten motivadas a hacer ejercicio regularmente porque tienen más energía durante todo el día y la memoria se agudiza. Por eso, en cuanto adquiera una rutina, le encantará adoptar un programa de ejercicio regular.

¿Qué ejercicios debe incorporar a su rutina para mejorar su salud mental?


1. Jugar al aire libre


Habrá observado, quizá, que jugar con los niños afuera o trabajar en el jardín lo/la hace sentir bien. Esto se debe a que una dosis saludable de sol estimula los niveles de serotonina, que es importante para mejorar la salud mental.
Agregue algo de movimiento y se sentirá aún mejor. No tienen por qué ser los ejercicios normales que hace en el gimnasio. Puede incluso simplemente jugar afuera con los niños y realizar una buena actividad física.


2. Rebotar


Si tiene un trampolín en el patio, aprovéchelo y rebote con los niños. Si hace algunos rebotes, puede obtener algunas endorfinas y oxígeno para el cerebro.


3. Salir a caminar


Caminar es otro ejercicio simple que puede hacerlo/la sentir bien. Tal vez no lo haya notado, pero caminar es un ejercicio aeróbico que no le costará ni un centavo.

Puede empezar con distancias pequeñas y luego aumentarlas a medida que empiece a sentirse mejor.


4. Comenzar a correr

Los ejercicios cardiovasculares son buenos para combatir la depresión sin medicación. Si está dispuesto o dispuesta a avanzar al nivel siguiente, correr es una buena actividad con buenos resultados. Pero primero, consulte a su médico para ver si correr es una buena opción para usted.
Correr 20-30 minutos la mayoría de los días de semana, tendrá un impacto significativo en su bienestar emocional.

La euforia que suele asociarse a esta forma de ejercicio es generada por la liberación de endorfinas en el cerebro como respuesta a la actividad física continua.


5. Levantar pesas

El entrenamiento de fuerza también puede mejorar su salud mental porque tiene que ver con un control que requiere atención completa.

Tiene la ventaja de que también se pueden ver los beneficios físicos de levantar pesas, de modo que potenciará su buen ánimo.

Si nunca lo ha hecho, es buena idea acceder a alguna ayuda profesional y empezar lentamente.


6. Hacer Tai Chi o yoga


El Tai Chi y el yoga involucran movimientos lentos y conciencia, lo cual puede mejorar su flexibilidad y su ánimo.

No trate, empero, de practicar solo/sola porque hay una buena chance de lastimarse si no se realizan las posturas como corresponde. Incorpórese a una clase en su vecindario y comience a practicar estas tradiciones orientales con gente de mentalidad afín.

9/7/16

El ejercicio es casi tan adictivo como la heroína [9-7-16]


El ejercicio es casi tan adictivo como la heroína
  • Corredores forzados a disminuir su entrenamiento podrían deprimirse
  • El ejercicio produce la liberación de sustancias químicas adictivas

Los corredores a ultranza que no pueden tolerar faltar a una práctica podrían estar enganchados de forma similar a la adicción a la heroína, según un nuevo estudio realizado con ratas.

La reconocida “excitación del corredor” podría ser la culpable: los corredores humanos necesitan incrementar las distancias que recorren para sentir esa euforia, afirman expertos.

Si esos corredores son forzados a parar, pueden mostrar señales de depresión. Tales “síntomas de abstinencia” han llevado a los investigadores a teorizar que durante el ejercicio el cuerpo libera naturalmente sustancias químicas adictivas.

Anorexia atlética. A explorar esa idea se dedicó un equipo de investigadores encabezado por Robin Kanarek, en la Universidad Tufts, en Massachusetts.

El grupo dividió ratas de laboratorio en dos tipos de jaulas: con ruedas para correr, y sin ellas.

Durante siete días, ratas masculinas y femeninas expuestas a ruedas de ejercicio incrementaron naturalmente el tiempo que pasaban corriendo.

Esto no fue sorprendente: se sabe que, con el paso del tiempo, las ratas incrementan constantemente su uso de ruedas para correr, afirma Kanarek, cuyo estudio apareció en la emisión de agosto de la revista Behavioral Neuroscience.

Al noveno día, las ratas activas y las sedentarias fueron divididas en grupos. Luego de haber tenido comida disponible en todo momento, más o menos a la mitad de las ratas activas se les comenzó a dar una sola porción alimenticia diaria exclusivamente durante una hora.

Eso ocasionó “anorexia atlética” en las ratas corredoras restringidas en alimentos: incrementaron drásticamente su ejercicio y comenzaron a perder peso.

En humanos, la anorexia atlética puede ser un desorden mental grave que hace que los que la padecen se ejerciten compulsivamente para perder peso.

Abstinencia. Kanarek se preguntó si la condición de anorexia es causada por la activación de las mismas vías químicas que crean la adicción narcótica.

Para investigarlo, ella y su equipo inyectaron a todas las ratas con naloxona, componente químico a menudo utilizado para ayudar a los drogadictos a recuperarse.

Al ser inyectado en humanos adictos, el medicamento induce síntomas de abstinencia que incluyen contorsiones, rechinido de dientes y movimientos como de tragar algo.

Kanarek hizo que observadores ajenos al experimento anotaran el comportamiento de las ratas. Encontraron que las ratas que más corrían mostraban el mayor grado de síntomas de abstinencia, mientras que las ratas que no tenían acceso a las ruedas de ejercicio tenían menos síntomas.

¿Rehabilitación para corredores? Kanarek no está preocupada con la adicción masiva al ejercicio en la gente. “A pesar de que vimos síntomas de abstinencia con naloxona en ratas activas, estos no fueron tan graves como los vistos típicamente durante la abstinencia de morfina, lo que sugiere que el ejercicio no es tan adictivo”, destaca.

Lo que es más, los efectos adictivos del ejercicio podrían utilizarse positivamente. “Creemos que un lado bueno de nuestros descubrimientos es que el ejercicio podría ser una forma de ayudar realmente a la recuperación de los adictos a las drogas”, agrega. © 2009 Nature News

6/7/16

Haga ejercicio diario para tener una buena salud física y mental

Haga ejercicio diario para tener una buena salud física y mental

laprensa.hn.-SAN PEDRO SULA.

Después de una larga jornada de trabajo o estudio, se debe hacer una pausa para “vacacionar”, despejar la mente y compartir en familia.

Sin embargo, no puede dejar de lado un punto fundamental que figurará como el complemento perfecto para mantenernos saludables y de buen humor, se trata de la actividad física.

Realizar ejercicio es la mejor forma para desintoxicar la mente saturada de estrés, el cual impide pensar, empobrece la memoria y hace que nuestra atención pierda flexibilidad.

El deportólogo José Reinhart explica que existen tres hormonas que se liberan cuando una persona realiza actividad física, las cuales son la adrenalina, serotonina y endorfinas; por eso el tiempo que usted dedique a ejercitarse se convertirá en la mejor y la más barata medicina para vivir con gozo cada día.


Movimientos. P


uede hacerlo en cualquier lugar. Además es un momento para aprovechar con su familia o para hacer actividades al aire libre como andar en bicicleta, nadar o bien, realizar caminatas en la montaña.

“Para que este reto sea viable, usted debe comenzar a hacer esos cambios de forma paulatina, es decir, nada va a lograr con exagerar en las actividades como cargar cajas muy pesadas, si en los próximos días no lo va a realizar más, por eso mida sus fuerzas y determine qué cosas quiere y puede hacer” explica Reinhart. Es cambiar su rutina para ejercitarse.

Estudio La Universidad de Harvard demostró que caminar una hora diaria mejora el rendimiento laboral, autoestima, salud mental.

Podrá prevenir la diabetes, obesidad y hipertensión, males que son enfermedades en aumento

Consejos

1. Programe actividades con más pausas activas, un ejemplo cuando vaya a parquear su vehículo, elija los espacios más distantes.

2. Consuma alimentos y bebidas con moderación, evite los excesos para que puedan mantener un peso saludable.

3. Mantenga un equilibrio en su alimentación que contenga todos los grupos. Y tenga una buena hidratación diaria.

15/6/16

Un estudio señala que el ejercicio protege contra la osteoporosis [15-6-16]


Un estudio señala que el ejercicio protege contra la osteoporosis

Las mujeres que practicaron deportes en los que debían sostener peso, como nadar, tenían más densidad ósea en la menopausia

Un estudio reciente señala que hacer ejercicios en los que se soporte peso durante la adolescencia podría ayudar a las mujeres a mantener la fortaleza ósea en la edad avanzada.
Publicado en línea el 22 de diciembre en la revista British Journal of Sports Medicine, el estudio japonés sacó sus conclusiones examinando los hábitos de ejercicio de 46 mujeres posmenopáusicas cuando eran adolescentes, que ahora tenían al menos 52 años.

Las mujeres que habían realizado ejercicios en los que debían sostener peso que eran de bajo impacto, como nadar, cuando eran jóvenes, tenían significativamente más contenido mineral óseo tanto en la columna como en el fémur. Las demás mujeres del estudio habían practicado deportes de mayor impacto en su juventud en los que se corría o se saltaba, como el voleibol o el tenis, o ningún deporte en absoluto.

Los que estaban en el grupo que sostenía peso también tenían áreas mayores en el hueso femoral exterior, lo que podría ayudar a protegerlas de las fracturas durante la presión de los movimientos, como agacharse.

Como ninguna de las mujeres que tenían los huesos más fuertes participaba en programas de ejercicio en los que soportaban peso durante el estudio sobre densidad ósea, los autores de la Universidad de ciencias médicas Suzuka sugieren que hacer ejercicio en la juventud les ayudó más de cuarenta años después.
 

28/4/16

El ejercicio ayuda a reducir las caídas en jóvenes y mayores

  
El ejercicio ayuda a reducir las caídas en jóvenes y mayores

Investigadores encontraron que dos horas de actividad aeróbica por semana reducen el riesgo

El ejercicio regular reduce el riesgo de caídas en jóvenes y mayores, según un estudio reciente.

Las caídas son un importante riesgo en EE. UU., pues unas 19,000 personas mueren por su causa cada año y se calcula que ocho millones buscan tratamiento en las salas de emergencia anualmente.

El efecto protector del ejercicio fue documentado por investigadores de la Universidad de Pittsburgh, que analizaron datos de personas que participaron en el Estudio longitudinal del Centro de aeróbicos . La encuesta preguntaba si las personas se habían caído el año anterior, y si era así, qué estaban haciendo al caerse.

Los participantes también tomaron una prueba de caminadora y respondieron a preguntas sobre cuántos minutos de ejercicio aeróbico hacían por semana.

El veinte por ciento de los 10,615 participantes de 20 a 87 años de edad reportó haberse caído el año anterior. De éstos, el quince por ciento se cayó mientras caminaba.

En general, la gente necesita unas dos horas de ejercicio por semana para reducir el riesgo de caídas, encontraron los investigadores.

Las mujeres tenían 2.8 veces más probabilidades que los hombres de caerse mientras caminaban, pero los niveles de aptitud física de las mujeres parecían hacer poca diferencia. Sin embargo, en los hombres los niveles de aptitud física parecían importantes. Los hombres que tenían niveles bajos de aptitud física eran 2.2 veces más propensos a caerse que los que tenían altos niveles.

"Nos sorprendió que la aptitud y la actividad físicas parecen tener una relación más firme con las caídas relacionadas con caminar entre los hombres que entre las mujeres", apuntó en un comunicado de prensa del Centro para el Progreso de la Salud la autora principal, la Dra. Kristin Mertz, del departamento de epidemiología de la Universidad de Pittsburgh.

Aunque las caídas son la principal causa de lesiones entre las personas a partir de los 65, los investigadores también encontraron que la gente joven se cae tanto como los mayores.

"No nos sorprendió que las personas mayores de 65 años no tenían más probabilidades de reportar caídas que las más jóvenes, dado que la gente más joven tiende más a participar en actividades más arriesgadas, como estar de pie en una escalera, correr y jugar deportes", apuntó Mertz.

El estudio aparece en las ediciones en línea e impresa de julio de la revista American Journal of Preventive Medicine.

13/4/16

El ejercicio podría reducir el riesgo de cáncer de pulmón y de mama de una mujer, según unos estudios [13-4-16]


El ejercicio podría reducir el riesgo de cáncer de pulmón y de mama de una mujer, según unos estudios

Unos expertos dicen que los hallazgos tienen sentido, pero anotan que son preliminares

healthfinder.gov.-Dennis Thompson

La actividad física podría reducir el riesgo de cáncer de pulmón o de mama de una mujer, sugieren dos nuevos estudios.

Las mujeres parecen ser menos propensas a desarrollar, o a morir de, cáncer de pulmón si realizan actividad física, y los beneficios aumentan a medida que más activa se muestra una mujer, encontraron los investigadores de la Universidad de Stanford.

"Vimos que a medida que los niveles de actividad física aumentan, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye", señaló la autora líder, Ange Wang, estudiante de medicina de la Stanford.

Incluso las fumadoras activas disfrutaban de cierto beneficio de protección contra el cáncer de pulmón, en comparación con las mujeres sedentarias que fumaban, apuntaron los investigadores.

Por otro lado, un estudio francés encontró que las mujeres podrían reducir su riesgo de contraer cáncer de mama hasta en un tercio al participar en ejercicio físico vigoroso. Pero ese beneficio no se extendió a las que habían tomado alguna vez terapia de reemplazo hormonal.

Ambos estudios fueron presentados el lunes en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), en Chicago. Las investigaciones presentadas en reuniones médicas por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

El estudio de la Stanford utilizó datos de la Iniciativa de salud de las mujeres, un proyecto a largo plazo con fondos federales que dio seguimiento a la salud de casi 162,000 mujeres de 50 a 79 años de edad en 40 hospitales de EE. UU.

De esas mujeres, los investigadores se enfocaron en unas 132,000 mujeres postmenopáusicas para ver si sus niveles de ejercicio tenían algún efecto sobre su riesgo de cáncer de pulmón o de muerte. Durante casi 12 años de seguimiento, poco más de 2,200 mujeres contrajeron cáncer de pulmón, y 1,400 mujeres murieron de la enfermedad.

Pero las mujeres que pasaban más minutos por semana siendo activas eran menos propensas a contraer cáncer de pulmón o a morir a causa del mismo, según los hallazgos.

El estudio solo observó la cantidad de minutos que se pasaban en movimiento, no la intensidad del movimiento, apuntó Wang. Un minuto que pasaran caminando o cortando el césped se consideró igual que un minuto corriendo o levantando pesas.

"Parece indicar que tampoco hay que extenuarse", dijo. "No tiene que ser agotador. Simplemente hay que invertir tiempo".

Además, Wang y sus colaboradores encontraron que la actividad física parece ayudar incluso a las fumadoras. Las ex fumadoras empedernidas y las que fumaban en la actualidad contrajeron cáncer de pulmón y murieron de la enfermedad con menos frecuencia si eran activas, en comparación con las mujeres sedentarias que fumaban.

Los beneficios de la actividad física fueron más prominentes entre las mujeres que no eran obesas, con un IMC (índice de masa corporal, una proporción entre el peso y la estatura) de menos de 30, según los hallazgos. Se considera obesa a una persona cuando tiene un IMC de 30 o más.

Pero "sería erróneo concluir que las mujeres con un IMC más alto no se beneficiarán de la actividad física", añadió Wang.

Hay que tomar en cuenta que el estudio solo reveló una asociación entre el ejercicio y el riesgo de cáncer de pulmón. No probó causalidad.

El estudio francés encontró que la actividad física parecía reducir el riesgo de cáncer de mama.

En ese estudio, los investigadores revisaron 38 estudios anteriores, publicados entre 1987 y 2014, en los que participaron 4.18 millones de mujeres y en los que hubo más de 116,000 casos de cáncer de mama.

Las mujeres con los niveles más altos de actividad física experimentaron una reducción del 11 al 20 por ciento en los cánceres de mama, frente a las mujeres con los niveles más bajos de actividad, reportaron los investigadores.

En general, una mujer sedentaria que comenzara a realizar entre cuatro y siete horas a la semana de actividad física mayormente vigorosa parecía reducir su riesgo de cáncer de mama en un 31 por ciento, según la autora líder, Cecile Pizot, bioestadista del Instituto Internacional de Investigación en Prevención de Lyon, Francia.

"Esa reducción ocurría independientemente del tipo de actividad física, el lugar de residencia, la obesidad y el estatus con respecto a la menopausia", señaló Pizot. "Además, el riesgo de cáncer de mama parece bajar con una actividad física creciente, y no observamos ningún límite".

Pero ese beneficio solo aplicó a las mujeres que nunca habían usado la terapia de reemplazo hormonal. Tomar hormonas de reemplazo pareció anular cualquier beneficio protector conferido por el ejercicio.

Pero, una vez más, como en el estudio sobre el cáncer de pulmón, este estudio solo descubrió un vínculo entre el ejercicio y el riesgo de cáncer de mama, no causalidad.

La Dra. Jyoti Patel, vocera de la ASCO, dijo que tiene sentido que el ejercicio podría reducir el riesgo de cáncer de mama, ya que el ejercicio puede bajar el número de células de grasa que producen la hormona estrógeno, que puede fomentar el cáncer de mama.

Razonando en la misma línea, también tiene sentido que la terapia de reemplazo hormonal negaría los beneficios del ejercicio, dado que las mujeres están reemplazando el estrógeno que se está reduciendo con la actividad física, comentó Patel, profesora asociada de hematología y oncología de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.

"Por supuesto que no se ve en estas mujeres, porque están tomando hormonas pro crecimiento", dijo.

El Dr. Gregory Masters, oncólogo del Centro Oncológico Helen F. Graman de Newark, Delaware, dijo que saber por qué el ejercicio podría ayudar a prevenir el cáncer de pulmón es un poco difícil.

"Estoy seguro de que tiene que ver con muchos factores", comentó Masters. Por ejemplo, el ejercicio reduce la inflamación en el cuerpo, fortalece el sistema inmunitario y reduce el peso corporal, y se ha mostrado antes que todo eso limita el riesgo general de cáncer, señaló.

Wang dijo que la actividad física podría ayudar a los pulmones, en específico, al mejorar la función pulmonar y limitar la deposición de agentes cancerígenos inhalados en la profundidad de los pulmones.

"Todas esas cosas podrían tener un rol", dijo.
 

11/4/16

Caminar frena el riesgo de arteriopatía periférica [11-4-16]


Caminar frena el riesgo de arteriopatía periférica

Un estudio aparecido en el último número de "Annals of Internal Medicine" muestra que caminar tres veces por semana, incluso como parte de un programa de ejercicio no supervisado, mejora significativamente la capacidad de andar y frena la progresión de la arteriopatía periférica.

La investigación, realizada por un equipo de la Northwestern University (Estados Unidos), incluyó a 417 varones y mujeres y se observó que aquellos pacientes que caminaban tres o más veces por semana experimentaron un declive medio anual menor en la capacidad para caminar –resisten más distancia y más velocidad- que aquellos que caminan dos o menos veces por semana.

Los autores estiman que aproximadamente el 20% de los ancianos presentan arteriopatía periférica, una enfermedad que empeora con el tiempo de manera progresiva. Sin embargo, un buen número de estudios ha demostrado que la participación en programas de rehabilitación física, que incluyen caminar sobre cinta de manera supervisada al menos tres veces por semana, mejoran la capacidad de caminar de los afectados. El problema es que muchos pacientes tienen dificultades para asistir a estos programas supervisados, por lo que poder hacer ejercicio caminando libremente es importante para la salud de estos enfermos.

27/3/16

El ejercicio regular protege contra el ataque Cerebrovascular [27-3-16]


El ejercicio regular protege contra el ataque Cerebrovascular  

El Ejercicio regular es una protección contra el accidente cerebrovascular isquémico, dicen los investigadores. Ellos sugieren que la intensidad de la actividad es importante y el efecto es prometedor y esperanzador.

“Creemos que el mantenimiento, e incluso de apertura moderada a fuerte actividad, como los deportes de raqueta o la natación, es un componente importante de las estrategias de reducción de riesgos contra el accidente cerebrovascular isquémico”, dijo Joshua Willey, MD, de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Estamos alarmados por el elevado porcentaje – 40,5% – de nuestra muestra que era físicamente inactivos”, dijo a Revista Infotigre

El equipo de investigación examinó a más de 3000 personas del norte de Manhattan. Sólo el 20% informó que participó regularmente en una moderada a fuerte intensidad de las actividades.

La edad promedio de la muestra del estudio fue de 69 años, y los participantes fueron seguidos durante aproximadamente 9 años. Durante ese tiempo, hubo 238 accidentes cerebrovasculares.

Los resultados aparecieron en la edición del 24 de noviembre de Neurología y apuntan a los beneficios de los ejercicios de alto impacto.

“Estábamos un poco sorprendido de que la energía total gastada no se asoció con el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, por cómo era la intensidad de la misma”, el dijo el doctor Willey. “Esto podría representar dificultades en la medición de la energía total gastada en la tercera edad, o puede ser que la capacidad para realizar más actividad de moderada a fuerte intensidad es un indicador de buena salud en general”.

Mesa. El riesgo de accidente cerebrovascular isquémico asociado con la actividad física.

La intensidad de la actividad ajustado cociente de riesgo (95% intervalo de confianza)
Cualquier ninguno vs 0,86 (0,66 a 1,13)
Luz vs ninguno 0.94 (0.71-1.25)
Moderada a fuerte frente a ninguno 0,65 (0,43 a 0,98)
Moderada a fuerte frente a la luz a ninguno 0,68 (0,46 – 0,99)

Estos resultados son contrarios a otros estudios que encontraron que incluso el ejercicio reduce el riesgo de accidente cerebrovascular. En el Nurses ‘Health Study y el Women’s Health Initiative estudio observacional, incluso una actividad de intensidad moderada, como caminar, era beneficioso.

“Debido a la cantidad de eventos, es posible que no han sido capaces de detectar los efectos de protección más sutiles a la luz de una actividad de intensidad que otros han encontrado”, explicó el Dr. Willey.

Sorprendentemente, los investigadores observaron un efecto protector que se produjo sólo en los hombres y no en las mujeres. “Esto no puede ser un fenómeno biológico real”, dijo. “Puede haber factores que no se habían medido en nuestro estudio, como la terapia de reemplazo hormonal.” Algunos han sugerido que el reemplazo hormonal aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular e influye en la actividad física.

Dr. Willey señala también que la cohorte incluyó a las personas mayores con una alta prevalencia de inactividad física y otros factores de riesgo. Hizo hincapié en que hay muchos beneficios de los ejercicios regulares más allá de la reducción de ictus isquémico. “Nuestros resultados no deben desanimar a las mujeres de hacer ejercicio”, dijo.

Este estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud. Dr. Willey no ha revelado las relaciones financieras pertinentes.

3/3/16

20 minutos de ejercicio para recargar el cerebro


20 minutos de ejercicio para recargar el cerebro

Una actividad deportiva de esa duración basta para inducir cambios en la química cerebral que mejoran la memoria y el ánimo.

muyinteresante.es

Numerosos experimentos han demostrado que practicar deporte tiene efectos inmediatos y positivos en el cerebro. En uno de los últimos estudios al respecto, publicado en The Journal of Neuroscience, un equipo de científicos de la Universidad de California ha analizado escáneres cerebrales de 38 individuos sanos que acababan de pasar 20 minutos pedaleando vigorosamente.

Conclusión: el ejercicio incrementaba los niveles de glutamato y GABA (ácido gamma-aminobutírico), dos neurotransmisores fundamentales para la comunicación entre las células del cerebro.

Según Richard Maddock, principal autor del trabajo, “los efectos se prolongaban unos 30 minutos después de acabada la sesión de pedaleo”. Los niveles de las dos sustancias eran más elevados en los sujetos que ya habían entrenado en las semanas previas, lo que sugiere que el ejercicio regular puede causar un incremento sostenido de esos neurotransmisores.

Maddock añade que los primeros resultados de un segundo estudio sobre este asunto indican que estos cambios químicos suscitados por el ejercicio mejoran la memoria. Su equipo planea centrarse ahora en investigar si estas transformaciones pueden ayudar a las personas con depresión, que muestran bajos niveles de glutamato y GABA. Comprender cómo varían las funciones y el metabolismo del cerebro durante los períodos sedentarios y los activos podría dar las claves del potencial neuroterapéutico del ejercicio.
 

20/2/16

Ejercicio para prevenir el envejecimiento cerebral [20-2-16]


Ejercicio para prevenir el envejecimiento cerebral

Mantenerse activo durante los 40 previene la pérdida de masa cerebral en los 60

No es ninguna sorpresa que las bondades del deporte se cuentan por decenas. Se han descrito muchísimos beneficios que la actividad física regular puede aportar a nuestro cuerpo: desde que mejora la flora bacteriana hasta que ayuda a recuperarse de un ictus.

Ahora, una ventaja más se añade a la gran lista de beneficios que acompañan al deporte: su papel en el envejecimiento cerebral. Tal y como se dijo ayer en una reunión científica de la American Heart Association, hacer ejercicio durante la edad adulta puede retrasar la pérdida de volumen cerebral en la vejez.

Los investigadores sacaron esta conclusión tras analizar a una cohorte de 1.271 participantes. Cuando tenían una edad media de 41 años, se les pasó un test de forma física, y pasado un tiempo, cuando tenían unos 60, se les hizo una resonancia magnética del cerebro y un test cognitivo. Los resultados arrojaron que aquellas personas que tenían una peor forma física sufrían una mayor subida de presión sanguínea y de la frecuencia cardíaca cuando se ponían a hacer deporte. Además, tenían menos tejido cerebral.

Para Helios Pareja, investigador de la Universidad Europea de Madrid, "esto es algo que tiene bastante sentido, y que se sabe desde hace tiempo: la forma física y el entrenamiento mejoran la salud cerebral, tanto a nivel funcional como morfológico". Según explica a este periódico Pareja, la parte original de este estudio es que presenta esta relación entre el ejercicio y el envejecimiento cerebral a través de parámetros circulatorios como la presión sanguínea.

"Cuando una persona está poco entrenada y su nivel de fitness no es bueno, la respuesta que da al ejercicio físico es peor y, por tanto, se produce un incremento exagerado de la presión diastólica sanguínea y de la frecuencia cardíaca. Son precisamente estos cambios tan pronunciados los que llevan a una afectación de la microcirculación cerebral, esos pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en el cerebro y que parecen dañarse cuando hay cambios en la presión sanguínea", explica este investigador. Además, cuenta, cuando ya somos mayores, estos vasos "son más rígidos y sensibles".

Estas grandes fluctuaciones en la presión harán que la sangre llegue al cerebro con mayor dificultad. "Y si no llega suficiente sangre al cerebro, la respuesta biológica es una pérdida de volumen cerebral", señala.

En cualquier caso, Pareja explica que el envejecimiento cerebral es una realidad que existe y es inevitable según vamos cumpliendo años. "Con el envejecimiento natural, existe una pérdida de tejido cerebral, esto es, de la masa gris y la masa blanca". Sin embargo, podemos poner de nuestra parte ayudando a que este deterioro sea lo menos pronunciado posible, y una buena forma de hacerlo es manteniéndonos activos físicamente durante toda nuestra vida. No en vano, está demostrado que el ejercicio previene la aparición de las demencias. Alejandro Lucia, también investigador en la Universidad Europea, señala que "hay una asociación positiva entre la forma física, la capacidad respiratoria y la capacidad cognitiva".

"Si una persona con 40 años posee una buena forma física, con 60 años va a estar prevenido", sostiene Pareja. Y es que este investigador experto en temas de deporte y salud explica a EL MUNDO que con el ejercicio se liberan unas sustancias llamadas factores neurotróficos que son positivas para el cerebro.

Así que, ya saben: hagan ejercicio desde ya, no sólo porque su cuerpo mejorará día a día, sino porque su cerebro se lo agradecerá en el futuro. Si, por el contrario, usted ya es mayor, no desespere: su cerebro todavía está a tiempo de favorecerse con la actividad física. "Aunque suene a tópico, nunca es demasiado tarde para encontrar beneficios del deporte no sólo en la función cerebral, sino también en su estructura", dice Pareja.

17/2/16

¿Cómo hacer ejercicio sin perjudicar tu salud?


¿Cómo hacer ejercicio sin perjudicar tu salud?

Que el ejercicio es necesario ya lo sabemos, pero hacerlo “a lo loco” o de manera incorrecta podemos tener problemas, por ejemplo, de espalda.


consalud.es

Uno de los propósitos de año nuevo siempre suele ser ir al gimnasio. El problema es que, en muchos casos, el mismo día 2 de enero se está yendo al gimnasio y haciendo multitud de ejercicios como un loco, y ahí es donde comienzan los problemas.

Hemos hablado con el neurocirujano Manuel de la Torre, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Quirón San Camilo, quien nos ha explicado que “el ejercicio es bueno para la salud en general y, muy especialmente, para la espalda”; sin embargo, no se trata solo de hacer deporte para perder peso, sino “para controlarlo, que no haya sobrepeso y que haya una buena actitud física”.

Como “lo más importante es moverse”, si se trata de una persona de edad avanzada o alguien sin ningún tipo de práctica en el deporte, “lo más recomendado es caminar, porque es sencillo y barato”, explica el neurocirujano.

No obstante, si se es joven y no se sufre ninguna patología que lo impida, se puede recurrir a la gimnasia convencional, “especialmente si pasamos mucho tiempo sentados, ya que lo importante del ejercicio es hacerlo con asiduidad y acorde a nuestra condición física”, asegura el doctor de la Torre

En este sentido, lo más adecuado es empezar por lo sencillo como la bicicleta estática, la cinta de correr, la elíptica o, incluso, hacer algo de pesas, “pero no con la idea de coger grandes pesos, sino para tonificar progresivamente toda la musculatura”.

Además, de la Torre recuerda que “es muy importante hacer abdominales, pero no hay que hacerlos con grandes esfuerzos, sino hacerlos en casa poco a poco para mejorar nuestra forma física y la habilidad motora, y después, cuando hayamos ganado capacidad, podemos hacer otro tipo de ejercicio, como el tenis, pádel o nadar”.

“Si empezamos a funcionar sin estar preparados, podemos tener lesiones; si vamos a someter a un gran esfuerzo al cuerpo, se pueden producir roturas musculares”, por lo que es importante calentar siempre antes de comenzar cualquier ejercicio, ya que, según destaca el experto, “hay que hacer que la musculatura se vaya adaptando a nuestra nueva condición física”.

15/1/16

Ejercicio físico para vivir mejor [15-1-16]


Ejercicio físico para vivir mejor

El ejercicio físico es sinónimo de salud, es una fuente inagotable de bienestar físico y psíquico en todas las etapas de la vida y un gran aliado en la prevención y el tratamiento de muchas dolencias, especialmente cardiovasculares, pero también de varios tipos de cáncer, diabetes, osteoporosis, artrosis o enfermedades metabólicas, entre otras.

Ropa cómoda y ligera, unos playeros y buena disposición son los únicos elementos que necesita el ciudadano para abandonar el sedentarismo, actitud causante de la obesidad, la epidemia del siglo XXI que genera la aparición de numerosos problemas de salud. La trascendencia de la baja actividad física que realiza la población mundial queda de manifiesto en un estudio publicado por la revista "The Lancet" al señalar que el sedentarismo provoca en el mundo más de cinco millones de muertes al año, cifra similar a las que causa el tabaquismo.

Un nuevo sistema de vida y el cambio de hábitos han anclado a la gran mayoría de la población en la inactividad física. La proporción de gente que hace ejercicio es muy baja, destaca el doctor Miguel del Valle Soto, especialista en medicina del deporte. Y apoya tal afirmación con los resultados de una encuesta del año 2008 que deja de manifiesto cómo el 37% de la población no practicaba ejercicio alguno. El 47,8% restante reconoció llevar a cabo una actividad moderada, y sólo el 5% la mantenía intensa.

Si bien los colegios incluyen en el diseño curricular la asignatura de Educación Física, "sólo dedican a esta actividad dos o tres horas a la semana, tiempo insuficiente para conseguir los resultados esperados", apunta Del Valle. Y a la población mayor, señala: "El ejercicio habría que recetarlo como una medicina al tiempo que se diseñan programas específicos y viables para ellos". Estos, cuando se inician en el ejercicio tutorizado, asegura el médico, "responden muy bien porque se divierten, charlan y comparten la actividad con otras personas, convirtiéndola en un acto social".

Conocidos los beneficios que reporta al organismo, Miguel del Valle apuesta por invertir en actividad física e invita a las administraciones públicas a que apoyen el ejercicio. "Supondría un ahorro en el gasto farmacéutico", dice, ya que "está demostrado que las personas con ciertas enfermedades que realizan ejercicio necesitan menos medicación; pero también se ahorraría en dependencia, porque los mayores que hacen ejercicio ganan en fuerza, elasticidad y equilibrio, capacidades que les permiten ser autónomos y así valerse por ellos mismos".

Bien sea por cuidar la salud, mantener la figura a raya, divertirse o compartir una actividad con los amigos, el ejercicio físico es una puerta que abre el camino hacia el bienestar. "Está demostrado que mejora la calidad de vida, no sólo física, también la psíquica, ya que todos los parámetros psicológicos se mantienen mejor", remata el doctor Del Valle.

13/1/16

Dieta y ejercicio, buenos vs el cáncer de colon [13-1-16]

 
Dieta y ejercicio, buenos vs el cáncer de colon

Una dieta rica en fibras y pescado, así como baja en grasas saturadas y carnes rojas, junto con ejercicio, ayudan a la prevenir la enfermedad

Varias investigaciones citadas por SUMEDICO han afirmado que el cáncer de colon puede prevenirse con una dieta adecuada, mientras que una alimentación rica en carnes rojas o muy carbonizadas, pueden incrementar el riesgo.

Y ahora Alejandro García-Cubillana de la Cruz, un doctor español, afirmó que una dieta adecuada puede ayudar a reducir la incidencia del cáncer de colon y a mantenerse mejor tras el tratamiento.

De acuerdo con el especialista, "la mayoría de los cánceres de colon se atribuyen a factores ambientales", por lo que el estilo de vida y los hábitos alimentarios "pueden ayudar a reducir la incidencia de esta enfermedad". Debido a ello, recomienda "aumentar el consumo de fibra y pescado, además, de disminuir las grasas, alcohol y carnes rojas".

Estas recomendaciones las realizó con base en lo estudios mostrados en la revista  Investigación Europea sobre Cáncer y Nutrición. Además, García-Cubillana de la Cruz indica que existen otros suplementos "como el ácido fólico, los bífidus y el calcio" que también son bien considerados porque "pueden evitar la absorción de algunos carcinógenos".

No obstante, el mayor beneficio lo aporta la fibra, ya que "contribuye a mejorar el funcionamiento intestinal, facilitar las funciones digestivas y eliminar el exceso de sustancias alimenticias y de otras que pueden ser nocivas", señaló.

El experto añadió que el pescado también es bueno debido a su poder antioxidante y antiinflamatorio, así como el que es bajo en grasas saturadas, y por ello se recomienda para prevenir el cáncer de colon.

Pero no todo es la comida, la actividad física también influye, por eso el médico dice que el ejercicio es fundamental para tener un sistema gastrointestinal más eficiente, y alejarse de la enfermedad.

Carlos Hué, vicepresidente de EuropaColon  en España, destacó la importancia de la actitud ante la enfermedad. "Existen investigaciones que hablan de la relación entre el estado de ánimo positivo de los pacientes y la mejor recuperación", afirmó.